Tras ocho horas de intervención quirúrgica en el Hospital Regional de Concepción, un recinto público, un niño de 12 años diagnosticado con cáncer óseo recibió un trasplante de 20 centímetros de su fémur izquierdo. Se trata de Sebastián Castillo Mora, quien, tras la operación, entregó un mensaje de aliento a otros menores que enfrentan la enfermedad: no rendirse.
Pese al diagnóstico de sarcoma de Ewing, sus padres mantuvieron la esperanza durante todo el proceso. Así lo relató su madre, Karola Mora, quien destacó la fortaleza de su hijo y el acompañamiento del equipo médico.
El traumatólogo infantil Camilo Vera explicó que se trata de una cirugía poco frecuente y de alta complejidad. El injerto óseo, proveniente de un banco de huesos en Estados Unidos, llegó al país tras varias semanas de gestión, lo que permitió concretar el procedimiento en el sistema público de salud.
Esta es la primera operación de estas características realizada en este hospital público de la Región del Biobío, marcando un hito en la red asistencial y reforzando los esfuerzos por descentralizar intervenciones de alta complejidad. Así lo señaló el jefe subrogante del Servicio de Cirugía Infantil, Pablo González. El menor continúa en recuperación y deberá seguir con sesiones de quimioterapia.