Un bus de la empresa Eme Bus protagonizó un violento accidente durante la madrugada de este viernes 13 de febrero en Talcahuano, tras impactar barreras de contención y terminar estrellándose contra un paradero en la esquina de calle Colón con Maestro Alarcón, sector Perales. El siniestro dejó dos personas lesionadas, quienes fueron atendidas por personal del SAMU y trasladadas a un centro asistencial. Una grúa trabajó en el retiro del vehículo, generando congestión en una de las arterias principales de la comuna.
El hecho ocurre apenas cuatro días después de otro grave accidente ocurrido el lunes 10 de febrero, cuando una micro de la línea Nueva Sotrapel volcó en avenida Gran Bretaña con Evangelista Torricelli, dejando un fallecido y dos lesionados. En esa oportunidad, equipos de Bomberos y Carabineros concurrieron al lugar, y el conductor fue trasladado al Hospital Las Higueras para realizarse el examen de alcoholemia.
Fiscalizaciones y medidas preventivas
Consultado por Revista Tierra Bella, el municipio de Talcahuano informó que mantiene fiscalizaciones y controles vehiculares en distintos sectores de la comuna, en coordinación con la OS14 y la División de Fiscalización de Transportes del Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones (MTT).
Aunque la comuna no cuenta con radares de velocidad propios, las autoridades locales anunciaron que coordinarán controles con Carabineros durante el periodo de retorno a clases. Además, informaron que el personal de Seguridad Pública mantendrá despliegue en sectores de alta afluencia vehicular, rutas de transporte escolar y locomoción colectiva, junto con monitoreo permanente a través de la central de cámaras de teleprotección.
Para reportar puntos peligrosos, la municipalidad puso a disposición el fono 1521 de Seguridad Pública y el 133 de Carabineros.
Creciente preocupación
Más allá de las causas específicas que se investigan en cada siniestro, la seguidilla de accidentes reabre el debate sobre la seguridad vial en Talcahuano y la provincia de Concepción. A pocas semanas del retorno a clases —cuando los flujos de buses, transporte escolar y peatones aumentan bruscamente— crece la presión ciudadana por medidas efectivas y sostenidas que reduzcan los riesgos en los ejes más transitados de la zona.