Con 80 votos a favor, 41 en contra y siete abstenciones, la Cámara de Diputadas y Diputados aprobó en general el proyecto que prohíbe y sanciona las carreras de perros, principalmente las de galgos. La iniciativa modifica la Ley N° 21.020, sobre Tenencia Responsable de Mascotas y Animales de Compañía, conocida como Ley Cholito.
En la misma sesión especial, que comenzó pasadas las 19:30 horas del martes y se extendió por más de dos horas, se rechazó un proyecto paralelo que buscaba regular estas carreras en vez de prohibirlas, obteniendo 68 votos en contra, 50 a favor y 10 abstenciones, por lo que quedó archivado. El texto aprobado recibió indicaciones, así que ahora vuelve a la Comisión de Medio Ambiente para su votación en particular, antes de continuar su tramitación hacia el Senado.
Lo que establece el proyecto
La iniciativa, correspondiente al Boletín N° 15.387-12, ingresado originalmente en 2021, incorpora el artículo 11 bis a la Ley de Tenencia Responsable de Mascotas, estableciendo que “se prohíbe toda carrera de perros, cualquiera sea su raza, en todo el territorio nacional”. Aunque el debate público se centró casi exclusivamente en los galgos, el texto abarca a perros de cualquier raza, con el fin de evitar vacíos legales.
Quienes organicen o participen en estas carreras enfrentarán penas de presidio menor en su grado medio, además de multas de 20 a 40 unidades tributarias mensuales, equivalentes a montos entre $1.432.980 y $2.865.960 según el valor proyectado a agosto de 2026. El proyecto también define el destino de los animales utilizados en estas competencias: deberán ser rescatados y entregados a una organización del Registro Nacional de Personas Jurídicas sin Fines de Lucro Promotoras de la Tenencia Responsable de Mascotas, para ser saneados, esterilizados y reubicados con una persona u organización que asuma su tenencia responsable.
“Nunca han sido una tradición”
Durante el debate, varios diputados sostuvieron que las carreras de galgos nunca han sido una tradición en Chile y que están vinculadas a apuestas ilegales y otros delitos. El diputado César Valenzuela (PS) fue enfático al respecto: “La votación de hoy tira por la borda un argumento que es absolutamente falaz y que dice que las carreras de galgo serían una tradición en nuestro país. Nunca han sido una tradición. Esto es una práctica reciente que lleva consigo otros delitos, ludopatía, apuestas ilegales, lavado de dinero. La verdadera tradición de Chile es proteger a sus animales”.
En la misma línea, el diputado Juan Marcelo Valenzuela (PDG) calificó la práctica como una forma de tortura: “No es deporte, es una tortura. Los estresan, los encierran, los drogan para lograr rendimientos exigentes, solo con el fin de entretenerse”. Por su parte, el diputado Andrés Celis (RN) sostuvo que la práctica debe ser erradicada, ya que está demostrado que los perros “sienten miedo, dolor y desamparo” producto de lo que describió como una “crueldad estructural”.
La diputada Irací Hassler (PC) resumió la postura de la bancada oficialista con una frase directa: “El maltrato animal no se regula, se prohíbe. Nuestra sociedad y nuestra legislación han avanzado en proteger a los animales y en entender que el bienestar animal puede y debe orientar las políticas públicas”.
Las voces a favor de regular en vez de prohibir
No todos los parlamentarios compartieron esa mirada. El diputado Ricardo Neumann (UDI) se mostró partidario de regular estas competiciones en lugar de prohibirlas, sosteniendo que la prohibición “no garantiza que las carreras desaparezcan”, y abogando por una “regulación estricta que sancione al abusador” sin “presumir culpable a todos quienes participan” en esta práctica.
En términos similares se manifestó el diputado Pier Karlezi (PNL): “Prohibir las malas prácticas es lo responsable, es lo que debemos hacer. Pero no queremos hacer la del flojo, de prohibir a toda costa y que paguen justos por pecadores”. Karlezi pidió respetar “las tradiciones chilenas porque somos chilenos”.
El rechazo al proyecto de prohibición provino principalmente de las bancadas del Partido Republicano y el Partido Nacional Libertario, además de diputados de la UDI, RN y algunos independientes, entre ellos el propio presidente José Antonio Kast, quien también votó en contra de la prohibición.
Un debate que también reconoció matices
La diputada Eileen Urqueta puso el foco en que avanzar en bienestar animal no implica desconocer las tradiciones ni cuestionar a las familias rurales que históricamente han criado, cuidado y convivido con animales. “Una cosa es criar, cuidar y convivir responsablemente con un animal. Otra es convertirlo en instrumento de una carrera y exponerlo innecesariamente a riesgos y sufrimiento”, afirmó, recordando además que países como Argentina y Uruguay ya prohibieron las carreras de perros.
Lo que viene
El autor del proyecto, el diputado independiente Sebastián Videla, se mostró confiado antes de la votación al asegurar que contaban “con los votos para hacer historia y prohibir las carreras de galgos para una vez por todas”. Con la aprobación en general ya conseguida, la iniciativa deberá ahora superar su votación en particular en la Comisión de Medio Ambiente, antes de continuar su tramitación hacia el Senado para convertirse eventualmente en ley.