Lo que comenzó como un hito histórico para la electromovilidad en el norte de Chile ha terminado abruptamente tras solo 9 meses de funcionamiento. La empresa Sotranzel S.A. (Etrapas S.A.) confirmó que el próximo 31 de mayo cesará definitivamente la operación de sus 12 buses eléctricos de la línea E1, dejando a miles de usuarios del sector norte de Arica en la incertidumbre.
Una inversión sin retorno
El gerente de la firma, Matías del Fierro, fue tajante al explicar los motivos del cierre: la inversión de $1.160 millones de pesos se volvió financieramente inviable ante la ausencia de subsidios operacionales directos.
“Lo único que pedimos es que las platas que llegan de la ‘Ley Espejo del Transantiago’ sean ocupadas como corresponde”, enfatizó del Fierro, quien además advirtió: “Díganle a la gente: ‘Nosotros no vamos a invertir en transporte público'”.
El gobernador regional Diego Paco reconoció que los recursos fueron redirigidos a otras obras sociales: $6.300 millones al Parque El Alto y $709 millones al Centro de Salud Ambiental, argumentando que la redistribución está amparada por ley.
“No se perdió, nadie se la robó, nadie se la llevó, nadie la guardó”, sostuvo la autoridad regional.
Un mercado sin regulación
La Seremi de Transportes de Arica y Parinacota precisó que el transporte en la ciudad opera en un esquema no regulado, donde tarifas y recorridos son definidos por las propias empresas. Bajo ese marco, el subsidio entregado —cerca de $1.480 millones a través del programa “Renueva tu Micro”— cubrió solo la compra de los vehículos, sin contemplar pagos mensuales por operación.
El Seremi Patricio Lhor reveló además que en 2021 y 2022 se intentó avanzar hacia un sistema regulado, pero las propuestas fracasaron por la resistencia de los gremios del transporte.
Nueva ley, nuevas obligaciones
Con la entrada en vigencia de la Ley N° 21.692, los Gobiernos Regionales deben destinar al menos el 50% del Fondo de Apoyo al Transporte Público a operación, conectividad y renovación de flotas, abriendo la puerta a que experiencias como la línea E1 no se repitan en el futuro.
Por ahora, los vecinos del sector norte de Arica tienen fecha de vencimiento para su transporte eléctrico, mientras el cruce de acusaciones entre el sector público y privado parece estar lejos de terminar.