Antes de Tesla: el brasileño João Gurgel presentó un auto eléctrico en 1974, el primero de latinoamérica

Mucho antes de que Tesla popularizara la movilidad eléctrica y de que Elon Musk se convirtiera en el rostro más conocido de esta industria, un ingeniero brasileño ya trabajaba en el desarrollo de vehículos impulsados por baterías en América Latina.

En 1974, el ingeniero y empresario brasileño João Gurgel presentó el Itaipu E-400, un prototipo de vehículo eléctrico desarrollado en Brasil y considerado por diversos historiadores del automóvil como uno de los primeros proyectos de movilidad eléctrica moderna de la región.

El modelo fue diseñado en plena crisis del petróleo de los años setenta, un contexto que llevó a varios países a buscar alternativas a los combustibles fósiles. El Itaipu E-400 contaba con un sistema de tracción eléctrica alimentado por baterías de plomo-ácido y una autonomía limitada en comparación con los estándares actuales, pero representó un avance tecnológico notable para la época.

La figura de João Gurgel es ampliamente reconocida en Brasil por su carácter innovador. Fundó la automotriz Gurgel Motores y desarrolló vehículos con tecnología propia, convirtiéndose en uno de los pioneros de la industria automotriz brasileña.

En redes sociales, la historia ha vuelto a viralizarse mediante publicaciones que destacan que Elon Musk tenía apenas tres años cuando el Itaipu E-400 fue presentado. Aunque la comparación es llamativa, expertos recuerdan que los automóviles eléctricos existen desde finales del siglo XIX y que el mérito de Tesla ha sido masificar y modernizar esta tecnología, no inventarla.

Por ello, si bien el Itaipu E-400 puede ser considerado un proyecto pionero y adelantado a su tiempo en América Latina, la afirmación de que fue el primer automóvil eléctrico de la región no está completamente documentada y sigue siendo objeto de debate histórico.

Lo que sí es indiscutible es que, décadas antes de la revolución de los autos eléctricos actuales, un ingeniero brasileño ya imaginaba un futuro impulsado por baterías y puso a América Latina en el mapa de la innovación automotriz.