El anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre el término del conflicto con Irán y la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz ya comienza a generar repercusiones en Chile. La Confederación Nacional de Dueños de Camiones de Chile (CNDC) pidió al Gobierno del presidente José Antonio Kast cumplir el compromiso de reducir los precios de los combustibles, luego de las fuertes alzas registradas durante la escalada bélica en Medio Oriente.
A través de un comunicado, el gremio señaló que el fin de las hostilidades debería traducirse en una rápida normalización de los mercados petroleros internacionales, lo que permitiría que el precio del crudo retorne a niveles similares a los existentes antes del conflicto.
“Es predecible absolutamente que los precios internacionales del petróleo bajarán a niveles más cercanos a los que había antes de la guerra y que ello se reflejará en el mercado local”, indicaron desde la Confederación.
Los transportistas sostienen que las alzas aplicadas durante la segunda quincena de marzo y la primera de abril elevaron en más de un 60% el precio del diésel, generando un incremento cercano al 40% en sus costos operativos y afectando directamente al sector del transporte de carga.
Por ello, los camioneros recordaron que tanto el Ministerio de Hacienda como el propio Presidente de la República se comprometieron a que, una vez concluido el conflicto entre Estados Unidos e Irán, los valores de los combustibles retornarían a sus niveles previos.
La petición surge en medio de las primeras reacciones de los mercados internacionales, donde el precio del petróleo registró caídas cercanas al 4% en las operaciones asiáticas tras el anuncio del cese de las hostilidades y la reapertura del estrecho de Ormuz, por donde transita cerca de un quinto del petróleo que se comercializa a nivel mundial.
El emplazamiento de los camioneros abre un nuevo debate económico y político en Chile: si los combustibles subieron rápidamente debido a la incertidumbre internacional, ahora el sector del transporte exige que las eventuales bajas también se reflejen con la misma rapidez en el bolsillo de los consumidores y de las actividades productivas del país.