El presidente de Colombia, Gustavo Petro, confirmó el miércoles que su país saldó la totalidad de la deuda que mantenía con el Fondo Monetario Internacional (FMI): un préstamo de 5.400 millones de dólares solicitado en 2020 por el entonces presidente Iván Duque para afrontar la pandemia de COVID-19.
«Esto significa que Colombia deja de estar sujeta a las condiciones onerosas que el FMI impone a sus países deudores», expresó Petro.
El objetivo del crédito fue «satisfacer las necesidades de la balanza de pagos» del país y apoyar «la respuesta presupuestaria a la pandemia de COVID-19». Se trató, además, de la primera vez que el FMI otorgaba a Colombia un préstamo en el marco de su Línea de Crédito Flexible (LCF).
«Hemos cancelado la totalidad de la deuda con el FMI, no tenemos deuda con el FMI y eso ha hecho que nuestras conversaciones con el Fondo Monetario sean en otros términos, en otro lenguaje y en otras formas», declaró Germán Ávila, ministro de Hacienda de Colombia.
Al liquidar la deuda y liberarse de sus compromisos con la institución, Gustavo Petro espera contar con un mayor margen de maniobra en materia de ajustes fiscales y en el desarrollo de proyectos sociales, sin la supervisión directa que implica la condición de «país deudor».
En ese sentido, el mandatario señaló que las reglas del juego han cambiado y que «el manual que se presenta en estas conversaciones era inaplicable».