La tecnología, creada por el ingeniero mecánico José Rodrigo Tapia Cepeda, permite suministrar agua y nutrientes directamente al interior del árbol, optimizando el riego y enfrentando los desafíos de la crisis hídrica.
En un escenario marcado por la escasez hídrica y los efectos del cambio climático, una innovación desarrollada en Chile podría representar un importante avance para la agricultura. El ingeniero mecánico José Rodrigo Tapia Cepeda, oriundo de Calera, creó un sistema de endoterapia permanente capaz de reducir hasta en un 50% el consumo de agua en árboles frutales.
La tecnología consiste en un mecanismo patentado que permite suministrar agua y nutrientes directamente al xilema, el tejido vascular encargado de transportar el agua desde las raíces hacia el resto del árbol. Para ello, se instala un catéter en el tronco que mantiene una vía permanente de alimentación.
Durante una entrevista concedida a Radio Observador, Tapia explicó que el sistema fue desarrollado tras más de tres años de investigación con el objetivo de disminuir las pérdidas de agua provocadas por la infiltración, evaporación y escurrimiento que generan los sistemas de riego convencionales.
“El árbol reconoce que allí tiene disponible el recurso y mantiene activa esa vía de alimentación. Comprobamos que algunos ejemplares podían mantenerse durante meses sin riego convencional y conservar un excelente estado sanitario”, afirmó el ingeniero.
La innovación ha despertado interés tanto en Chile como en el extranjero. De hecho, fue destacada en un reportaje de la agencia internacional Reuters sobre la megasequía que afecta al país, lo que permitió proyectar esta tecnología como una alternativa para enfrentar la crisis hídrica y mejorar la eficiencia del uso del agua en la agricultura.
Además de su aplicación en huertos frutales —especialmente en paltos—, el creador estima que el sistema también podría utilizarse en programas de reforestación, recuperación de bosques afectados por incendios forestales y proyectos de restauración ambiental.
“Si logramos mantener más árboles vivos utilizando menos agua, también estaremos contribuyendo a capturar más dióxido de carbono, mejorar la calidad del aire y enfrentar de mejor manera los efectos del cambio climático”, destacó.
De consolidarse su implementación a gran escala, esta tecnología podría convertirse en una herramienta clave para la agricultura sostenible y la adaptación del sector agrícola frente a la creciente escasez de recursos hídricos.