Recursos para la clase media del Biobío en el primer llamado DS1 se desploman más del 85%

Los subsidios DS1 para la clase media del Biobío caen 85,3%: de 1.077 cupos en 2025 a solo 178 este año. El Minvu reorientó los recursos hacia la reconstrucción de las zonas arrasadas por los incendios.

Los recursos destinados al primer llamado regular del subsidio habitacional DS1 en la Región del Biobío registraron una caída del 85,3% respecto del año anterior, según información del Ministerio de Vivienda y Urbanismo. La cobertura pasó de 1.077 cupos en 2025 a 178 en 2026.

La resolución que abrió el proceso de postulación, publicada en el Diario Oficial el 15 de mayo, contempla un total de 64.855 UF para todos los tramos del programa en la región, cifra que contrasta con las 441.780 UF asignadas el año pasado. Desde el Minvu sostienen que parte de ese financiamiento fue reorientado hacia la reconstrucción de las zonas arrasadas por los incendios forestales.

El primer llamado de 2025 fue equivalente a 1.127 subsidios, mientras que el de este año alcanza solo 178, confirmó la Seremi de Vivienda del Biobío.

Recursos redirigidos a la reconstrucción

Desde el Gobierno explican que parte del presupuesto regional del subsidio habitacional fue traspasada hacia la reconstrucción de las zonas afectadas por los incendios forestales. La operación se ampara en la Resolución Exenta 305, letra H, que «autoriza a efectuar llamados a postulación y/o comprometer recursos en el otorgamiento de subsidios habitacionales durante el año 2026» dentro del programa DS1.

En qué consiste el DS1

El Subsidio para Sectores Medios es un beneficio financiero dirigido a familias sin propiedad habitacional, pero con capacidad de ahorro acreditada, que permite acceder a viviendas nuevas o usadas hasta por 2.200 UF, monto que se eleva a 2.600 UF en territorios extremos. En determinados tramos, contempla además la modalidad de construcción en sitio propio.

El programa opera con tres tramos diferenciados según el porcentaje de vulnerabilidad en el Registro Social de Hogares (desde el 60% en el segmento más bajo hasta el 90% o el tope de ingresos en el más alto), y exige una permanencia mínima de un año en una cuenta de ahorro para la vivienda. El recorte impacta directamente a una clase media que ya enfrenta los efectos del alza de precios durante 2026.