La presidenta del Senado, Paulina Núñez, confirmó en las últimas horas que el gobierno va a modificar el Mepco por decreto. El mecanismo de estabilización de precios de los combustibles ha estado bajo la lupa durante la última semana debido al alza en el valor de los combustibles.
El gobierno de José Antonio Kast decidió recurrir a la vía administrativa, sin pasar por el Congreso, para intervenir el MEPCO en medio de un encarecimiento sostenido del petróleo, agravado por las tensiones en Medio Oriente y las disrupciones en el Estrecho de Ormuz. El mecanismo, vigente desde 2014, ajusta impuestos específicos a gasolinas, diésel y gas licuado para proteger a los consumidores de las oscilaciones del crudo. Sin modificaciones, expertos estiman alzas de entre $260 y $550 por litro.
Según confirmó Núñez (RN), el decreto no eliminará el MEPCO, pero sí alterará sus reglas de funcionamiento. En paralelo, el Ejecutivo enviará proyectos de ley al Congreso con foco en transporte público y parafina.
La decisión no ha estado exenta de críticas. Parlamentarios cuestionan que se prescinda de la discusión legislativa y exigen garantías para familias y sectores productivos. Gremios del transporte de carga advierten riesgos directos en la cadena de abastecimiento si el alza se traslada sin amortiguación a los costos logísticos.
Los anuncios oficiales se esperan antes del ajuste de precios del 26 de marzo. Lo que está en juego no es solo un mecanismo técnico, sino el precio que pagan millones de hogares cada vez que cargan combustible.