Emilia Palma Tuki, bióloga marina de Rapa Nui, recibe premio internacional de conservación oceánica en Nueva York

Emilia Palma Tuki, primera bióloga marina de Rapa Nui, recibió el 26 de marzo el Ocean Stewardship Award en Nueva York, en el marco de las sesiones del Tratado de Alta Mar (BBNJ). Fue una de tres jóvenes del mundo seleccionadas para el galardón, que honra la memoria de Kristina Gjerde, pionera en legislación de aguas internacionales.

En 2022 se convirtió en la primera mujer rapanui en titularse como bióloga marina en la Universidad Católica del Norte. Un hito personal que implicó años lejos de su isla. «La adaptación fue difícil, pero la perseverancia fue clave para no abandonar los sueños», señaló.
Su trayectoria científica incluye la expedición internacional a bordo del buque RV Falkor Too, donde exploró los montes submarinos de las cordilleras de Nazca y Salas y Gómez. El trabajo permitió registrar nuevas especies y fortalecer los argumentos para la creación de Áreas Marinas Protegidas en alta mar.

Hoy trabaja en la unidad de investigación marina de la Municipalidad de Rapa Nui, donde lidera programas de monitoreo del ecosistema: mortandad de erizos, impacto de las aguas lluvias en los arrecifes de coral y construcción de una línea base ambiental desde 2025. Todo en un territorio especialmente vulnerable al alza del nivel del mar.

Uno de los focos más urgentes de su agenda es la macrobasura marina. La contaminación plástica que afecta las playas de Rapa Nui no se genera en la isla: proviene de la pesca industrial y embarcaciones internacionales que depositan desechos en las corrientes del Pacífico. «Representa una amenaza directa para nuestra fauna marina y la salud de nuestra gente», advierte.

Para Palma Tuki, el premio es también una plataforma. «Es una oportunidad para fortalecer la legislación marina desde la comunidad local y potenciar la participación de los pueblos indígenas en espacios de toma de decisiones», dijo a Cooperativa Ciencia.
El galardón fue compartido con Kathryn Audroing (Trinidad y Tobago) y Alanna Matamaru Smith (Islas Cook), ambas comprometidas con la conservación oceánica y la defensa de sus culturas.