Universidad de Los Lagos fortalece cooperación científica y tecnológica con universidades de China

Una delegación recorrió universidades y centros de investigación de Qinghai, Guizhou y Chongqing, donde identificó oportunidades de trabajo conjunto en mejoramiento genético, producción de semillas y transferencia tecnológica

La investigación sobre la papa y la transferencia de conocimiento hacia el sector productivo marcaron la agenda de una misión de la Universidad de Los Lagos en China.

La actividad se enmarcó en la misión internacional Academic Exchanges and International Cooperation in Qinghai, que reunió a investigadores de Chile, Uruguay y China para conocer capacidades científicas y explorar áreas de cooperación en agricultura sostenible.

Por la ULagos participaron Viviana Bustos, directora de Innovación y Transferencia Tecnológica, y Julio Kalazich, investigador en mejoramiento genético de la papa de la carrera de Agronomía. La delegación latinoamericana se completó con los investigadores del INIA de Uruguay Matías González y Mariana Arias.

La papa como punto de encuentro

En Qinghai el recorrido partió en el Laboratorio Provincial de Referencia para el Mejoramiento Genético de la Papa, donde la delegación conoció trabajos de conservación de recursos genéticos, desarrollo de variedades y uso de materiales resistentes a enfermedades como el tizón tardío.

La agenda siguió en el Centro de Producción de Semillas de Papa de la Universidad de Qinghai, con tecnologías de propagación vegetal, cultivo de tejidos y producción de semillas de alta calidad.

Son áreas sensibles para la producción chilena, donde la calidad sanitaria de las semillas y la disponibilidad de nuevas variedades inciden directamente en la competitividad del cultivo.

Un banco genético con más de 800 accesiones

En Chongqing la delegación visitó la Universidad Southwest y su Centro Integrado de Ciencias para la Creación de Germoplasma de China Occidental.

El centro conserva más de 800 accesiones de germoplasma de papa, entre ellas especies silvestres del género Solanum, variedades cultivadas, materiales élite y líneas de mejoramiento.

Según la información entregada durante la visita, el equipo ha registrado oficialmente 18 variedades de papa, con una superficie acumulada de promoción superior al millón de mu, unas 66.700 hectáreas.

Tecnología para detectar enfermedades en papa semilla

En la misma universidad se presentó una tecnología de diagnóstico rápido para detectar virus en papa semilla, desarrollada con herramientas de biología sintética e inmunología.

La plataforma, de base inmunocromatográfica, identifica virus como PVY, PVX, PVA, PVS, PVM y PLRV. De acuerdo con los investigadores chinos, los kits ya se usan en sistemas productivos y en programas de cooperación internacional.

La detección temprana de patógenos permite actuar antes de que los problemas sanitarios se propaguen y ayuda a mantener la calidad del material de propagación.

“Esta experiencia resulta especialmente relevante por la posibilidad de explorar mecanismos de colaboración en diagnóstico fitosanitario, calidad de semilla, vigilancia de enfermedades y transferencia de tecnologías aplicables a la producción de papa en Chile”, señaló Kalazich.

De la investigación al mercado

En la Universidad de Guizhou el recorrido incluyó el Laboratorio Estatal Clave de Pesticidas Ecológicos, dedicado a biocontroladores, biofertilizantes y manejo integrado de plagas.

El punto que más interés generó fue el funcionamiento de una empresa de base tecnológica ligada a esa universidad, un modelo que lleva los resultados de laboratorio hacia la validación en terreno, la protección de propiedad intelectual y la llegada al mercado.

Según el equipo chino, ese esquema ha permitido desarrollar y validar más de 35 productos ecológicos, con aplicaciones en distintos mercados de Asia-Pacífico.

“Este modelo constituye un referente para fortalecer las capacidades de innovación y transferencia tecnológica, especialmente en el tránsito desde resultados de investigación y prototipos hacia tecnologías validadas en condiciones reales, protegidas mediante propiedad intelectual y con posibilidades de incorporación al mercado”, explicó Bustos.

Nuevas áreas de cooperación

Las conversaciones ampliaron el horizonte más allá de la papa. Entre las áreas identificadas están la biotecnología vegetal, la conservación de germoplasma, la calidad sanitaria de semillas y el diagnóstico de enfermedades virales.

A ellas se suman tecnologías ecológicas para la agricultura, nutrición animal con macroalgas y cuantificación de emisiones de gases de efecto invernadero, además de movilidad académica y vinculación con empresas de base tecnológica.

El desafío de transformar los vínculos en proyectos

El paso siguiente será evaluar proyectos específicos que permitan pasar del intercambio de experiencias a iniciativas concretas de investigación, innovación y transferencia.

“Esta misión nos permite no solo conocer capacidades científicas de alto nivel, sino también identificar espacios concretos para desarrollar proyectos conjuntos, intercambiar investigadores y estudiantes y avanzar en soluciones tecnológicas que respondan a desafíos comunes de nuestros territorios”, señalaron los representantes de la universidad.

Fuente: Agronomía ULagos