“La economía local se ha debilitado en el transcurso del año”. Con esta frase inicia el Informe de Política Monetaria (Ipom) de septiembre publicado por el Banco Central, que da cuenta de un escenario más negativo para este año y con leve mejoría para los siguientes.
Las proyecciones de crecimiento para 2026 volvieron a descender y, en esta oportunidad, el instituto emisor pronostica una expansión del Producto Interno Bruto (PIB) bajo el 1%, entre 0,25% a 0,75%. De más a menos ha oscilado la proyección para la economía en 2026: partió con un techo de 3% en el Ipom de diciembre, luego bajó a un rango de 1,5%-2,5% en marzo, después a 1%-1,75% en junio, y ahora se sitúa entre 0,25% y 0,75%, el recorte más drástico del año.
Menor demanda, clima adverso y menos minería
“Las perspectivas de crecimiento del PIB se reducen, debido a los efectos de la desaceleración de la demanda, las consecuencias de condiciones climáticas adversas en varios sectores durante el trimestre en curso y una menor producción minera”, indica el Ipom.
El Banco Central manifiesta que en meses recientes se apreció una desaceleración de la demanda interna tanto en la parte pública como privada. El gasto local disminuyó desde 2,3% a 0,1% entre el primer y el segundo trimestre, “con menores tasas de crecimiento de la formación bruta de capital fijo (FBCF) y del consumo privado. El gasto fiscal también consignó un aumento más acotado durante los últimos meses”.
La inversión, el componente más golpeado
Las proyecciones de demanda interna bajaron entre el Ipom de junio y este desde un 2,2% a 1,1%, con un fuerte ajuste de la inversión, medida en la Formación Bruta de Capital Fijo (FBCF), cuya estimación se contrajo desde un aumento de 2,2% a una caída de 0,3% para este año.
El Ipom señaló que el comportamiento de la inversión “estuvo afectado por la sostenida debilidad del sector inmobiliario, el término de algunas iniciativas de gran tamaño y la postergación de inversiones. El último Informe de Percepciones de Negocios (IPN) indica que una fracción de empresas aplazó sus proyectos ante el deterioro de la economía en el segundo trimestre y a la espera de la aprobación de la Ley de Reconstrucción. Se suma una caída relevante del gasto en inversión pública en el primer semestre”.
En el Ipom de diciembre del año pasado se esperaba que la inversión en 2026 llegaría a 4,9%, pronóstico que fue descendiendo hasta estimar una caída de 0,3%. Cabe recordar que en 2025 la inversión registró un alza de 7%, tras el retroceso de 1,6% en 2024.
Inflación caminando hacia la meta
Para la inflación a diciembre de este año, el Banco Central proyectó una leve alza del 4,2% esperado en junio a un 4,3%. “La inflación proyectada se mantiene algo por encima de 4% anual hasta fines del presente año. La inflación retornará a 3% en el segundo trimestre del próximo año y se mantendrá en torno a esos valores en el horizonte de política. La evolución de la inflación está sujeta a fuerzas contrapuestas que debemos ir observando. El escenario global podría ser más complejo si el conflicto de Medio Oriente sigue extendiéndose o intensificándose”, precisó la presidenta del Banco Central, Rosanna Costa, quien expuso el informe ante el pleno del Senado.
Este informe se cerró hace dos semanas, antes de que se reactivara el conflicto bélico entre Irán y Estados Unidos que elevó el precio del petróleo Brent sobre el límite psicológico de US$100 el barril. Ante ello, la presidenta del instituto emisor acotó: “Con el paso de las semanas, no se ha concretado un acuerdo de paz. Es más, se ha ido ampliando la distancia entre las posiciones de Estados Unidos e Irán, lo que, junto con la reciente escalada de hostilidades, ha reducido las perspectivas de una solución negociada. El precio del petróleo volvió a acercarse a los 100 dólares el barril y persisten los riesgos de alzas mayores ante un agotamiento de las reservas que han sido intensamente utilizadas en el último tiempo”.
En todo caso, la perspectiva del Ipom es que el precio del crudo se reducirá, ubicándose en torno a US$79-80 el barril para el período 2026-2028.
El deterioro del mercado laboral, en la mira del Banco Central
Otro factor que está presionando los precios es el alza de los costos laborales. En un recuadro especial del Ipom se explica el débil desempeño del mercado laboral chileno tras la pandemia: “Queda en evidencia que el comportamiento de nuestro mercado laboral registra mayores tasas de desempleo y un salario real por hora más alto sostenidamente en el período”, manifestó Costa.
La presidenta del Banco Central recordó que se revisaron antecedentes sobre el impacto de la automatización, mostrando que aquellos trabajadores que en 2022 se encontraban en una ocupación de alta exposición a la automatización tuvieron una menor probabilidad de seguir ocupados en el sector formal tres años después. Un segundo hallazgo fue que, en los trabajadores menores de 30 años, la caída de dicha probabilidad es aún mayor.
“Sobre los factores cíclicos, además, constatamos que la mayor debilidad de la demanda interna también ha restado impulso al empleo, especialmente en los rubros más intensivos en mano de obra, como por ejemplo la construcción”, comentó Costa.
Mejores perspectivas para 2027 y 2028
El diagnóstico del Banco Central para los siguientes años es bastante mejor, al proyectar rangos de crecimiento del PIB entre 2% y 3% en 2027 y entre 2,25% y 3,25% en 2028 (2%-3% y 1,75%-2,75% en junio, respectivamente). La expansión estaría impulsada por el escenario interno, ya que el instituto emisor considera que la inversión y el consumo privado retomarían tasas de expansión más altas que en 2026.
Para la inversión, el Banco Central espera un aumento a 8,1% (desde un 5% proyectado en junio) en 2027 y 7,1% en 2028 (desde 3,2%).
“El escenario central incorpora los efectos de la aprobación de la Ley de Reconstrucción durante 2027 y 2028. Supone que la ley proveería un estímulo relevante a la inversión a partir del próximo año, apoyado también en otras medidas puestas en marcha en los últimos años, incluyendo los esfuerzos realizados para simplificar y dar certeza al proceso de inversión. Este mayor gasto en capital ayudaría a una mejora del mercado laboral y de la confianza, apuntalando el consumo privado”, indicó Costa.
La proyección del instituto emisor considera en torno a 0,5 puntos porcentuales de mayor crecimiento anual en 2027 y 2028 producto de la ley. Se suman a las perspectivas favorables las cifras del último catastro de la Corporación de Bienes de Capital, que reportó un aumento de 15% de los montos totales de inversión previstos para el bienio 2027-2028.
Riesgos al alza por el conflicto en Medio Oriente
Para finalizar, Costa indicó que la evaluación de riesgos está al alza debido al conflicto en Medio Oriente. “Siguen presentes los riesgos asociados al conflicto de Medio Oriente, que incluso se han intensificado en lo más reciente. Por otro lado, si bien se anticipa que la economía local retomará impulso hacia 2027, no puede descartarse que su debilidad actual sea más persistente que lo previsto”, concluyó.
Reacción política tras conocerse el informe
El nuevo recorte de proyección generó reacciones inmediatas en el Congreso. Desde el Senado, la senadora Yasna Provoste ha manifestado su preocupación por el impacto de esta desaceleración en las regiones, mientras que otros parlamentarios de oposición apuntaron directamente al Gobierno por el deterioro de las cifras, en un contexto donde la discusión por la Ley de Reconstrucción -que el propio Banco Central identifica como clave para la recuperación de 2027 y 2028- se mantiene como uno de los principales focos de la agenda legislativa.