Debate tributario en Chile: alta evasión de grandes empresas reabre cuestionamientos ante propuesta de rebajar impuestos corporativos

La discusión sobre una eventual reducción del impuesto a las empresas en Chile ha vuelto a instalarse en el centro del debate económico y político, especialmente luego de que informes del Servicio de Impuestos Internos (SII) revelaran una elevada brecha de cumplimiento tributario en el pago de tributos empresariales.

Según estimaciones del SII, el Estado dejó de percibir alrededor de $27,8 billones entre 2018 y 2021 debido al incumplimiento en el Impuesto de Primera Categoría, que grava las utilidades de las empresas. La cifra equivale a varias veces el costo anual de importantes políticas públicas y supera ampliamente el monto total de la deuda estudiantil acumulada por el Crédito con Aval del Estado (CAE).

Los estudios del organismo estiman una brecha de cumplimiento cercana al 46,4% en este tributo, aunque especialistas advierten que ello no implica necesariamente que todas las empresas evadan impuestos deliberadamente. La estimación incluye fenómenos como subdeclaraciones, planificación tributaria agresiva, errores de información y otras formas de incumplimiento.

Uno de los aspectos que más llamó la atención de los informes es la concentración de la brecha tributaria en sociedades de inversión y entidades financieras auxiliares, sectores que han sido identificados como áreas de mayor riesgo para la fiscalización.

En paralelo, el Gobierno ha planteado la posibilidad de reducir la tasa del impuesto corporativo desde el actual 27% al 23%, además de impulsar cambios al sistema tributario con el objetivo de incentivar la inversión y mejorar la competitividad del país.

La propuesta ha generado críticas desde distintos sectores, que cuestionan la conveniencia de rebajar la carga tributaria empresarial en un escenario donde persisten elevados niveles de incumplimiento fiscal. Para estos sectores, antes de discutir una reducción de impuestos, el foco debería estar en fortalecer la fiscalización y mejorar la capacidad del Estado para reducir la evasión y la elusión tributaria.

Por su parte, defensores de la rebaja tributaria sostienen que disminuir la tasa corporativa podría estimular la inversión privada, generar mayor crecimiento económico y, eventualmente, ampliar la base de recaudación.

Así, el debate tributario chileno enfrenta dos visiones contrapuestas: una que prioriza combatir la evasión de grandes contribuyentes para aumentar los ingresos fiscales y otra que apuesta por reducir la carga impositiva a las empresas como herramienta para impulsar el crecimiento económico. La discusión promete convertirse en uno de los principales temas económicos y políticos de los próximos meses.