123 funcionarios de las Fuerzas Armadas denunciados por abuso sexual es la cifra que reveló una nueva investigación de Contrapoder Chile. En julio pasado, ese mismo medio había dado a conocer que 168 funcionarios de Carabineros fueron denunciados por delitos de connotación sexual. Sin embargo, la policía uniformada no es la única institución de las Fuerzas Armadas y de Orden que registra este tipo de denuncias.
Contrapoder Chile tuvo acceso a los registros de denuncias del Ejército, la Fuerza Aérea y la Armada, los que, en conjunto, contabilizan 123 funcionarios denunciados por acoso y abuso sexual durante solo un año. Entre los antecedentes destaca el caso de un funcionario de la Armada que fue denunciado por 15 alumnas por acoso sexual y que, hasta la fecha, no ha recibido sanción.
Un problema que las propias instituciones documentan desde 2019
Esta cifra de 123 funcionarios de las Fuerzas Armadas denunciados por abuso sexual se suma a un patrón que otras investigaciones han venido documentando en los últimos años. Desde 2019 rige el Protocolo Conjunto de Denuncias por Acoso Sexual o Laboral, promulgado bajo el entonces ministro de Defensa Alberto Espina, que obliga a las tres ramas de las Fuerzas Armadas a reportar mensualmente sus casos al Ministerio de Defensa, incluyendo casos nuevos, el estado de las investigaciones y su resolución final.
En febrero de este año, una investigación de CNN Chile a través de la Ley de Transparencia había revelado que, entre 2020 y 2024, las Fuerzas Armadas acumulaban 522 denuncias por acoso o abuso sexual: 274 dentro del Ejército, 185 en la Armada y 63 en la Fuerza Aérea. El 20% de esas denuncias se había presentado solo durante 2024, lo que ya anticipaba una tendencia al alza que hoy vuelve a confirmarse con esta nueva cifra de 123 funcionarios denunciados en apenas doce meses.
Sanciones escasas frente al volumen de denuncias
Un antecedente adicional entregado por el propio Ejército en 2023, tras una solicitud de transparencia, mostró la magnitud del problema al interior de esa rama: hasta mayo de ese año se habían recibido 294 denuncias por acoso sexual, la mayoría derivadas en investigaciones sumarias administrativas. Sin embargo, solo el 35% de esas investigaciones terminó con una sanción efectiva, evidenciando una brecha significativa entre el número de denuncias y las consecuencias disciplinarias aplicadas.
Esta desproporción entre denuncias y sanciones resulta clave para entender por qué la cifra de 123 funcionarios de las Fuerzas Armadas denunciados por abuso sexual en un solo año no necesariamente se traduce en un número equivalente de responsabilidades administrativas o penales establecidas.
Un patrón que se repite en distintas ramas
Especialistas en violencia de género han apuntado a factores estructurales que dificultan el tratamiento de estos casos al interior de instituciones jerárquicas como las Fuerzas Armadas. Priscila González, integrante de la Coordinación Nacional de la Red Chilena contra la Violencia hacia las Mujeres, ha señalado en investigaciones anteriores que denunciar a un superior resulta particularmente complejo en este tipo de organizaciones, y que este tipo de casos suele tratarse de manera reservada, lo que dificulta conocer su real magnitud fuera de las solicitudes de transparencia.
El caso destacado por Contrapoder Chile entre estos 123 funcionarios de las Fuerzas Armadas denunciados por abuso sexual -un integrante de la Armada denunciado por 15 alumnas y que hasta la fecha no ha recibido sanción- ilustra precisamente esa brecha entre la cantidad de víctimas que se atreven a denunciar y la respuesta institucional efectiva frente a esas acusaciones.
Un contexto que compromete a las tres ramas por igual
A diferencia de investigaciones anteriores centradas exclusivamente en el Ejército o en Carabineros, esta nueva revisión de Contrapoder Chile confirma que el fenómeno atraviesa a las tres ramas de las Fuerzas Armadas -Ejército, Armada y Fuerza Aérea- sin que ninguna quede al margen de este tipo de denuncias, lo que refuerza la necesidad de una respuesta institucional coordinada que vaya más allá de los protocolos ya existentes desde 2019.
Este es un tema sensible. Si tú o alguien cercano ha vivido una situación de acoso o abuso sexual, es importante buscar apoyo con organizaciones especializadas o profesionales capacitados en este tipo de situaciones.