Este jueves, la fundación L’Oréal y la UNESCO dieron a conocer a las ganadoras de la convocatoria 2026 del Premio For Women in Science, distinción que reconoce a investigadoras nacionales.
Entre ellas está Valeria Cortés Rivas, investigadora postdoctoral del Instituto Milenio de Oceanografía (IMO), distinguida en la categoría Postdoctorado por su trabajo sobre geología submarina y peligro sísmico en la Fosa de Atacama.
“Permite conectar con una comunidad de mujeres que han trabajado muy duro y que han tenido grandes méritos”, dijo Cortés sobre el reconocimiento.
Agregó que el premio funciona también como una plataforma para mostrar el trabajo que se realiza en Chile en torno a las geociencias, y para acercar a la ciudadanía la experiencia de convivir con los peligros geológicos propios del país.
Cortés es geofísica y Doctora en Ciencias de la Tierra y Sustentabilidad Medioambiental. Su investigación utiliza datos oceanográficos e imágenes submarinas para caracterizar la geología, la geometría estructural y la acumulación de energía sísmica en la Fosa de Atacama, una de las zonas de mayor peligro sísmico del país.
El descenso que la puso en la historia
Esa zona, que había estudiado durante años de forma remota, la conoció en persona en enero pasado. El día 23 se convirtió en la primera mujer en descender a la Fosa de Atacama, al alcanzar los 7.680 metros de profundidad a bordo del sumergible chino Fendouzhe.
“Llevo muchos años estudiando la Fosa de Atacama desde la distancia”, dijo la investigadora antes de sumergirse.
La inmersión formó parte de la Expedición Conjunta China-Chile a la Fosa de Atacama (JCATE), que reúne a científicos de ambos países. El viaje duró once horas dentro de una esfera presurizada de 1,8 metros de diámetro, en un punto donde la presión supera 700 veces la atmosférica y la temperatura bordea los dos grados.
Fortalecimiento de habilidades y herramientas
El For Women in Science se desarrolla en Chile como una iniciativa conjunta entre la Oficina Regional de UNESCO en Santiago, L’Oréal Groupe Chile y la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID). Busca reconocer el talento femenino en el ámbito científico nacional y dar visibilidad a la trayectoria e investigación de las ganadoras.
Cada distinción contempla además financiamiento de libre disposición de hasta $8.400.000 para que las premiadas sigan potenciando sus carreras.
Cortés indicó que aún no tiene definido completamente el destino de esos recursos, pero que apunta principalmente a su desarrollo profesional, además de formación en comunicación (media training) y equipamiento para su trabajo de campo.
La diversidad como motor del avance científico
Cortés relató que su experiencia estudiando ciencia en Chile, y luego en el extranjero, le permitió comprobar que la cultura, la identidad de género y el entorno socioeconómico de cada investigador o investigadora inciden directamente en cómo se formulan las preguntas científicas y las estrategias para resolverlas.
Sobre ese punto, señaló que la diversidad “contribuye directamente al avance de la ciencia. Ciertamente, implica un desafío, porque exige sostener más diálogos para hallar puntos de encuentro y tomar decisiones, así como comprender la perspectiva del otro. Sin embargo, toda esa inversión de tiempo y energía se traduce, con el tiempo, en resultados de mayor calidad”.