La economía chilena atraviesa su peor tramo en más de tres años. El Banco Central informó este lunes que el Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) de abril de 2026 cayó 1,2% respecto de igual mes de 2025, un resultado que superó las proyecciones del mercado, donde se anticipaba una contracción más moderada, en torno al 0,5%.
Es la cuarta caída mensual consecutiva, una racha que no se veía desde la pandemia, cuando la actividad encadenó ocho meses de retrocesos entre marzo y octubre de 2020. Considerando solo el Imacec, la economía acumula una baja de 0,65% en lo que va del año.
El dato de abril es además el peor desempeño desde marzo de 2023, cuando la actividad se contrajo 1,5%. En la serie desestacionalizada, el indicador subió apenas 0,1% respecto de marzo y acumuló una caída de 0,9% en doce meses.
De nuevo, la minería
El principal responsable del retroceso volvió a ser la minería, cuya producción se desplomó 11,8% anual e incidió con 1,5 puntos porcentuales negativos en el resultado agregado. Es su peor registro desde abril de 2022, cuando cayó 14,1%, y en los últimos once meses ha anotado caídas en diez. El Banco Central precisó que el factor determinante fue la menor extracción de cobre.
Arrastrada por ese desempeño, la producción de bienes cayó 5,4% anual, completando diez meses consecutivos de contracción. El contraste lo entrega el Imacec no minero, que creció 0,4% en doce meses, lo que confirma que el deterioro se concentró casi por completo en el sector extractivo.
El comercio resiste, los servicios sostienen
Entre los componentes no mineros, el comercio fue el más dinámico en la comparación anual, con un alza de 2,1%. El instituto emisor destacó el aporte del comercio automotor, junto con las ventas en almacenes de comestibles y a través de plataformas de comercio electrónico en el segmento minorista.
Los servicios crecieron 0,8% anual, impulsados sobre todo por los servicios personales, en particular salud. En la serie desestacionalizada, el dato más favorable lo entregó la industria manufacturera, que subió 2,3% mensual y compensó en parte los retrocesos de los servicios (0,2%) y del comercio (1,0%).
Un cuadro que se estrecha
La cifra llega pocos días después de otras señales en la misma dirección. La desocupación escaló a 9,1% en el trimestre febrero-abril, su nivel más alto en casi cinco años, y en la Región Metropolitana alcanzó 9,7%. A ello se suma la producción industrial, que anotó su mayor caída en poco más de tres años, también golpeada por la minería.
El Banco Central aclaró que abril de 2026 tuvo la misma cantidad de días hábiles que abril de 2025, por lo que el efecto calendario no incidió en la comparación anual. El panorama deja a la economía chilena en un momento delicado, con un crecimiento que no logra afirmarse y un sector minero convertido en el principal lastre de la actividad.