Gigantes de hasta 80 metros: la expedición que revela el secreto mejor guardado de la Patagonia chilena

Bajo las frías aguas de la Patagonia chilena se extiende uno de los ecosistemas más extraordinarios y menos explorados del planeta. Se trata de los bosques submarinos de huiro gigante (Macrocystis pyrifera), verdaderas “selvas marinas” que podrían convertirse en una de las herramientas naturales más importantes para enfrentar el cambio climático.

Para entender su funcionamiento y su enorme valor ecológico, la fundación Rewilding Chile impulsa el Megatransecto Patagonia, una de las investigaciones marinas más ambiciosas desarrolladas en el país. La iniciativa recorrerá más de 1.200 kilómetros, entre el Golfo de Corcovado y el Cabo de Hornos, mediante seis expediciones científicas durante dos años.

El proyecto es liderado por el científico chileno Mathias Hüne, director del Programa Marino de Rewilding Chile, junto a un equipo multidisciplinario de investigadores nacionales e internacionales provenientes de Chile, Canadá, Argentina y Australia.

“Los bosques de huiro de la Patagonia son un refugio climático global”, ha señalado Hüne, advirtiendo que en diversas regiones del mundo estos ecosistemas han desaparecido hasta en un 90%, mientras que la Patagonia chilena aún conserva algunas de las extensiones mejor preservadas del planeta.

 

Una investigación de escala inédita

La expedición contempla el estudio de más de 90 sitios de muestreo, la realización de 180 transectos de buceo científico y el análisis de más de 7.200 fotocuadrantes submarinos.

Para ello, los investigadores utilizan herramientas de última generación, como ADN ambiental, imágenes satelitales, drones, fotografía submarina y muestreos biológicos, con el objetivo de construir la mayor cartografía y caracterización científica de los bosques de macroalgas del extremo sur de Chile.

En el equipo también participan los investigadores de Rewilding Chile Mauricio Palacios y Jonathan Poblete, encargados de las labores de monitoreo submarino y levantamiento de información sobre biodiversidad marina. Asimismo, colaboran especialistas internacionales como Iván Gómez, Alejandra Mora, Julieta Kaminsky y Albert Pessarrodona, expertos en ecología marina y conservación de macroalgas.

Bosques que podrían capturar hasta 20 veces más carbono que los terrestres

Uno de los hallazgos que más interés despierta en la comunidad científica es la capacidad de estos bosques para capturar y almacenar carbono, fenómeno conocido como “carbono azul”.

Estudios preliminares sugieren que los bosques de huiro gigante podrían almacenar hasta 20 veces más carbono que los bosques terrestres, transformándolos en uno de los sumideros naturales de carbono más eficientes del planeta.

Su función es especialmente relevante en un escenario de crisis climática global, ya que contribuyen a disminuir la concentración de dióxido de carbono (CO₂) en la atmósfera y ayudan a regular el clima.

El hogar de más de 300 especies marinas

Además de su papel climático, estas macroalgas son auténticos puntos calientes de biodiversidad.

Los bosques de Macrocystis pyrifera albergan a más de 300 especies de peces, invertebrados, aves y mamíferos marinos, sirviendo como zonas de alimentación, refugio y reproducción para gran parte de la vida marina de los fiordos y canales australes.

Las macroalgas gigantes pueden alcanzar hasta 80 metros de longitud y crecer cerca de 50 centímetros al día, formando complejas estructuras submarinas comparables a los bosques terrestres.

Un ecosistema tan valioso como vulnerable

Pese a su importancia, estos ecosistemas enfrentan crecientes amenazas derivadas del cambio climático, el aumento de la temperatura del mar, la expansión de especies invasoras y la presión de actividades humanas, entre ellas la salmonicultura.

Las imágenes satelitales ya han detectado la desaparición de algunos bosques de algas en sectores de las Guaitecas, una señal de alerta para la comunidad científica.

A ello se suma un dato preocupante: menos del 1% del mar patagónico chileno cuenta con protección permanente, pese a albergar uno de los ecosistemas marinos más prístinos y relevantes del planeta.

Para Carolina Morgado, directora ejecutiva de Rewilding Chile, la expedición busca generar información inédita que permita impulsar nuevas áreas marinas protegidas y fortalecer la conservación de estos bosques submarinos, considerados hoy una pieza clave para la biodiversidad y la acción climática.

Los resultados del Megatransecto Patagonia podrían redefinir el papel de Chile en la conservación marina mundial y posicionar a la Patagonia chilena como un verdadero laboratorio natural para comprender cómo los ecosistemas marinos pueden ayudar a enfrentar uno de los mayores desafíos de la humanidad: la crisis climática.