Un complejo escenario se vive en el yacimiento Pascua Lama, en la Región de Atacama, donde 39 trabajadores permanecen aislados producto del intenso temporal de nieve que afecta a la alta cordillera.
Los afectados denunciaron que llevan varios días enfrentando temperaturas extremas, con registros cercanos a los -20 °C, y aseguraron que permanecen sin calefacción, con problemas en el suministro de agua potable y con los servicios básicos interrumpidos.
A través de un testimonio difundido públicamente, los trabajadores manifestaron su preocupación por las condiciones en que permanecen al interior del campamento. Además, señalaron que entre los aislados hay dos mujeres, personas mayores de 50 años y trabajadores con enfermedades crónicas, algunos de los cuales habrían sufrido crisis de pánico debido al prolongado aislamiento y a la incertidumbre sobre su evacuación.
Los trabajadores también acusaron a la empresa de haber mantenido las operaciones pese a los pronósticos meteorológicos que advertían intensas nevazones, cuestionando que no se tomaran medidas preventivas para evitar la emergencia.
Barrick asegura que trabajadores están en buenas condiciones
Frente a las denuncias, Barrick Chile, empresa responsable del proyecto, sostuvo que los trabajadores se encuentran en buen estado de salud y que cuentan con alimentación, agua potable, suministro eléctrico y atención médica permanente.
La compañía explicó que el fuerte temporal dejó intransitables los caminos de acceso al yacimiento y que las condiciones climáticas tampoco permitían realizar vuelos de rescate durante los últimos días.
Asimismo, informó que la evacuación fue programada para este viernes, mediante un helicóptero privado, siempre que las condiciones meteorológicas permitan desarrollar la operación con seguridad.
Rescate aún no se concreta
Hasta el momento no existe confirmación oficial de que los 39 trabajadores hayan sido evacuados, por lo que continúan en el campamento a la espera de que mejore el clima para concretar el operativo aéreo.
La emergencia ha generado preocupación entre familiares y autoridades debido a las condiciones extremas que enfrenta la alta cordillera durante el actual sistema frontal.