Senado inicia debate por proyecto que permitiría semanas de hasta 52 horas sin generar horas extra

La Comisión de Trabajo del Senado inició la discusión del proyecto de ley impulsado por el Gobierno que busca modificar la forma en que se calcula la jornada laboral en Chile. La iniciativa permitiría que, bajo determinadas condiciones, los trabajadores puedan desempeñar jornadas de hasta 52 horas en una semana, sin que ese exceso sea considerado automáticamente como horas extraordinarias, siempre que posteriormente sea compensado dentro del período de promedio establecido por la ley.

La propuesta no elimina la Ley de las 40 Horas, cuyo calendario de implementación continúa vigente. Desde abril de 2026 la jornada máxima ordinaria es de 42 horas semanales y la reducción a 40 horas está programada para 2028. Lo que el Ejecutivo propone es ampliar el período sobre el cual se calcula el promedio de la jornada, entregando mayor flexibilidad para distribuir las horas de trabajo.

¿Qué cambia con el proyecto?

Actualmente, la legislación permite distribuir la jornada sobre un período limitado. La iniciativa del Gobierno busca ampliar ese margen para que empresas y trabajadores puedan concentrar más horas de trabajo durante semanas de mayor demanda y compensarlas posteriormente con jornadas más reducidas o más días de descanso, sin que esas horas adicionales deban pagarse como extraordinarias mientras se mantenga el promedio legal.

El Ejecutivo sostiene que la medida busca entregar mayor flexibilidad a actividades con alta estacionalidad o demanda variable, como la minería, la agricultura, el turismo, la gastronomía y otros sectores productivos. Según el Gobierno, esta adaptación contribuiría a mejorar la productividad y facilitar la contratación en un contexto de alto desempleo.

Debate por las horas extraordinarias

Uno de los puntos que concentra mayor discusión es el tratamiento de las horas extras.

Actualmente, cuando un trabajador supera la jornada ordinaria semanal, esas horas deben pagarse como extraordinarias. Con el nuevo sistema, las semanas de mayor carga podrían compensarse con otras de menor duración dentro del período de cálculo autorizado, evitando que ese exceso genere automáticamente el pago de horas extraordinarias.

Sus detractores sostienen que esta fórmula podría debilitar uno de los principales beneficios de la Ley de las 40 Horas y afectar el equilibrio entre la vida laboral y personal, mientras que el Gobierno afirma que el promedio de la jornada seguirá respetando el límite legal establecido.

La discusión recién comienza

El proyecto comenzó su tramitación en la Comisión de Trabajo del Senado, donde parlamentarios analizarán sus alcances junto a representantes del Gobierno, trabajadores, gremios empresariales y especialistas antes de continuar su recorrido legislativo.

De ser aprobado por el Congreso, la iniciativa introduciría uno de los cambios más relevantes en la organización de la jornada laboral desde la aprobación de la Ley de las 40 Horas, abriendo un debate sobre el equilibrio entre flexibilidad para las empresas y protección de los derechos de los trabajadores.