Por primera vez, el MINVU incorporó una línea específica para Centros Comunitarios de Culto dentro del programa DS27, destinando 143.800 UF cerca de $5.900 millones para 22 proyectos a nivel nacional. La medida se enmarca en el lanzamiento de los llamados 2026 del Programa de Mejoramiento de Viviendas y Barrios, anunciado por el ministro de Vivienda, Iván Poduje, dentro de la estrategia de reactivación “Modo Empleo” del Gobierno.
Qué financiará esta nueva línea
Los recursos permitirán financiar infraestructura para organizaciones religiosas, incluyendo espacios para culto, talleres, reuniones y actividades comunitarias. Según explicó el propio Poduje, se trata de “un programa que existe en el ministerio, pero que fue reforzado en el marco de la activación del empleo”, que además “por primera vez” da la opción de que postulen las distintas iglesias, mediante organizaciones sociales, para tener un equipamiento comunitario de culto, algo que el ministro describió como “una demanda muy sentida de las comunidades”.
Las postulaciones se realizan a través de organizaciones vecinales y Entidades Patrocinantes, encargadas de presentar los proyectos ante el MINVU.
Una línea dentro de un programa mucho más amplio
Es importante situar esta cifra en su contexto real. El DS27 2026 contempla una inversión total de 10.765.825 UF equivalentes a unos 400 millones de dólares, con la que se proyecta beneficiar a 68.456 viviendas y financiar 169 proyectos de equipamiento comunitario a nivel nacional, generando cerca de 19.431 empleos. Dentro de ese universo, los Centros Comunitarios de Culto representan cerca de un 1,3% del total de recursos comprometidos.
El mismo programa incluye otras líneas especiales: recursos para viviendas afectadas por socavones en el norte del país, un llamado de 200 mil UF para viviendas dañadas por xilófagos en Coquimbo, 45 mil UF para barrios sustentables en Osorno y Machalí, y 903.666 UF destinadas a polígonos priorizados por programas como Quiero Mi Barrio y Regeneración de Conjuntos Habitacionales.
El debate de fondo
La medida genera debate en medio de la demanda de miles de familias organizadas en comités de vivienda, que continúan esperando soluciones habitacionales y mayores recursos para enfrentar el déficit de viviendas en Chile, estimado por distintas fuentes en varios cientos de miles de unidades a nivel nacional. Aunque el DS27 no reemplaza los programas de construcción de vivienda nueva orientados principalmente al Fondo Solidario de Elección de Vivienda y a otros subsidios habitacionales, la novedad de esta línea específica para infraestructura religiosa ha reabierto la discusión sobre las prioridades de inversión pública en un contexto de fuerte demanda habitacional insatisfecha.