Astrónomos chilenos confirman el exoplaneta más joven jamás observado y que reescribe los libros de astrofísica

Un equipo internacional liderado por astrónomos del Instituto de Estudios Astrofísicos de la Universidad Diego Portales (UDP) confirmó el exoplaneta Elias 2-24 b, el más joven jamás observado hasta ahora. El hallazgo desafía las teorías vigentes sobre la formación planetaria.

Menos de un millón de años de edad

El estudio, liderado por Andrea Bernardi, estudiante de Doctorado en Astrofísica UDP, confirmó la existencia de Elias 2-24 b, un exoplaneta de menos de un millón de años. El trabajo, titulado “Searching for Embedded Protoplanets with the Keck/NIRC2 Vortex Coronagraph: Confirmation of a Core-accretion Planet in the Narrow Gap of the Elias 2-24 Disk”, fue publicado el 16 de septiembre en The Astrophysical Journal Letters. Entre sus autores figuran Alice Zurlo y Lucas Cieza, ambos investigadores del Instituto de Estudios Astrofísicos UDP, y el hallazgo fue destacado por NASA Science.

El planeta orbita la estrella Elias 2-24, ubicada a unos 450 años luz de la Tierra, en la nube molecular de Ofiuco. Tiene una masa aproximadamente el doble de Júpiter y sigue activamente acumulando gas y polvo del disco que rodea a su joven estrella anfitriona.

“Ahí es exactamente donde encontramos a Elias 2-24 b”

Bernardi confirmó el planeta combinando observaciones obtenidas por su supervisora, Alice Zurlo, con datos de archivo de los telescopios Keck de Hawái y del VLT de Chile. La investigación analizó datos de archivo de siete estrellas jóvenes observadas con el coronógrafo del Observatorio Keck.

“El planeta debería encontrarse dentro del surco, ya que, supuestamente, este lo debería estar creando, ¡y ahí es exactamente donde encontramos a Elias 2-24 b!”, explicó Bernardi.

Un descubrimiento que desafía los modelos teóricos

Hasta ahora, el récord de planeta más joven conocido lo compartían cuatro planetas: dos que orbitan la estrella PDS 70 y dos que orbitan la estrella WISPIT 2, todos con más de 5 millones de años de antigüedad. “Nuestros modelos de formación planetaria ya tenían dificultades para explicar a los anteriores poseedores del récord de planeta más joven conocido (…) Elias 2-24 b nos muestra que incluso nuestros mejores modelos de formación planetaria aún no comprenden algunos procesos importantes”, explicó Lucas Cieza, profesor del Instituto de Estudios Astrofísicos UDP y coautor del estudio.

En la misma línea, Zurlo señaló que “este planeta es una joya excepcional, ya que atraviesa actualmente una etapa de su evolución para la cual los modelos teóricos aún tienen dificultades para predecir con fiabilidad su masa, su entropía y, en consecuencia, su luminosidad esperada”.

La conexión entre surcos y planetas en formación

El descubrimiento ratifica la conexión entre los surcos de los discos protoplanetarios y los planetas en formación, abriendo así la posibilidad de utilizar dichas estructuras para determinar la presencia de una vasta población de planetas que aún no podemos detectar en forma directa. La mayoría de los cerca de 6.000 exoplanetas confirmados hasta hoy fueron detectados mediante el método de tránsito, que mide la disminución del brillo de una estrella cuando un planeta pasa frente a ella, técnica que resulta poco efectiva para detectar objetos aún sepultados en sus envolturas de polvo natal.

El aporte de instrumentos como el telescopio Roman

Para Cieza, este hallazgo es apenas el comienzo. “Esto es solo el inicio de una nueva era de descubrimientos. Es increíble que, con la tecnología moderna, realmente podamos ver la formación de planetas en acción, y el telescopio Roman llevará la búsqueda de planetas al siguiente nivel”, afirmó el investigador, en referencia al futuro Telescopio Espacial Nancy Grace Roman de la NASA, que podría ayudar a los astrónomos a descubrir más planetas en sus etapas más tempranas de formación.

Fotografía IG: @jankubis_